¿Te gustan las mariposas? El pequeño municipio de Sojuela, convierte a las mariposas en improvisadas guías de naturaleza; guías que nos hablan de la rica biodiversidad riojana, su estado de conservación y amenazas actuales.

El término municipal de Sojuela, conserva 75% de las especies de mariposas existentes en La Rioja y el 50% de las de España. Estas son las sorprendentes conclusiones del Proyecto Lepisojuela, presentadas el año pasado por el Ayuntamiento de la localidad y que incluye además del fotografiado y catalogación de las especies, la creación de dos rutas de observación y una guía de campo gratuita (muy mejorable a nuestro entender).

Las mariposas son un excelente indicador de la salud de los ecosistemas y un elemento clave en las cadenas tróficas. Actúan como favorecedoras de los procesos de polinización y reguladoras de de la vegetación, colaborando además en el control de plagas. Son muchas las plantas, predadores y parásitos que dependen de estos populares insectos.

Los porqués de esta riqueza

Ya en el año 2010 esta población fue reconocida con el Tercer Premio Nacional “Capital de la Biodiversidad” por las especiales características de su término municipal, que dista poco más de un cuarto de hora de Logroño. Situada en la Sierra del Moncalvillo, que separa el Valle del Iregua y el del Najerilla, su pequeño territorio (15,15 Km2) comprende desniveles que van de los 600 m. a los 1.400 de altitud, favoreciendo la aparición de numerosos y variados biotopos (Hayedo, pinar, coscojar…).

Uno de ellos, las tierras de cultivo, ha conservado casi intacto el paisaje agrícola mediterráneo, basado en pequeñas parcelas separadas por multitud de setos y ribazos, que facilitan un hábitat adecuado para todo tipo de fauna. La conciencia de esta riqueza, y el buen hacer de sus agricultores, con la introducción de prácticas agrícolas sostenibles (Bodegas Ojuel, por ejemplo), han hecho de esta comarca un destino muy adecuado para senderistas y amantes de la naturaleza.

Los enemigos de las mariposas

Fotografía: www.lepisojuela.es

Si las primeras intervenciones agrícolas en Europa (roturaciones, pastizales y zonas abiertas) fueron beneficiosas para las mariposas, el descenso de la cabaña ganadera y por tanto de los prados, o la sobreexplotación de los mismos, actúan ahora en sentido contrario.

También las prácticas agrícolas han variado de forma negativa. El monocultivo extensivo, el uso generalizado de productos químicos y herbicidas, la destrucción de setos naturales y ribazos… suponen ahora una seria amenaza para las más de 4.200 especies de mariposas existentes en España (150.000 en el mundo).

Los espacios protegidos  no siempre ayudan a mitigar estos efectos. Las plantaciones de confieras o eucaliptos se considera una de las principales causas de la pérdida de riqueza en especies. Por último, y a falta de estudios concretos, parece indudable que el cambio climático afectará especialmente a las mariposas de montaña, algunas de las cuales viven ya al límite de altitud y no podrán ascender en busca de hábitats más frescos.

 

Los amigos de las mariposas

Miles de senderistas europeos colaboran como voluntarios en programas de seguimiento, censo, creación y mantenimiento de las microrreservas… que requieren de participación social. La Asociación Zerynthia en el País Vasco o El Catalan Butterfly Monitoring Scheme, son las organizaciones más cercanas de este tipo que hemos encontrado. En sus Webs encontrarás propuestas concretas de colaboración.

Fotografía: www.sojuela.es

Otra forma de colaborar es visitar Sojuela. El Centro de Interpretación Casa de la Nieve de Moncalvillo ofrece toda la información necesaria. Entre las propuestas senderistas que encontraréis, queremos destacar el Camino de los Olivos Centenarios, que evidencia el fabuloso trabajo de conservación que vienen realizando los vecinos de esta localidad. Naturalmente no debemos olvidar la visita, en las cumbres de Moncalvillo, a las  cinco neveras construidas a finales del siglo XVI para abastecer de hielo a la ciudad de Logroño.

Sojuela es un pueblo especialmente hospitalario y comprometido con su entorno. Como siempre, camina sin dejar huella y consume productos locales.

Alojamientos: Casa Rural La púrpura de San Julián. Hotel Finca los Arandinos