El Parque Natural de Sierra Cebollera es el enclave natural mas protegido de nuestra Comunidad, forma parte de la comarca del Camero Nuevo y, por lo tanto, del Valle del Iregua. Cuenta con 23.640 hectáreas y en él se incluyen dos municipios, Villoslada de Cameros y Lumbreras, con sus aldeas:  San Andrés y El Horcajo. Agrupa a una población próxima a los 600 habitantes, de tradición ganadera y forestal, cada vez más orientada al turismo rural.

Sierra Cebollera es un enclave geológico privilegiado por contar con las formaciones glaciares más significativas del Sistema Ibérico (Hoyos y Lagunas del Iregua) y un importante conjunto de cimas superiores a los  2.000 metros.

Se trata además de un ecosistema singular, al constituirse en una «isla eurosiberiana» en un entorno mediterráneo más seco (Valle del Ebro y Meseta).

Sierra Cebollera Senderismo

Recursos del Parque

Sierra Cebollera, cima del Pico Buey

Pico Buey

Naturaleza

Sierra Cebollera presenta la mayor mancha forestal sin discontinuidad en La Rioja, sobre un conjunto de sierras de contornos redondeados que se elevan por encima de los 2.000 m. Posee tres tipos de comunidades vegetales dominantes y claramente delimitadas por su altitud:

Pradera y matorral de alta montaña: praderas higroturbosas, pastos y matorrales de altura, especializados en soportar condiciones ambientales adversas.

Bosques de confieras,  pino silvestre con una pequeña población de pino negro que de forma natural, ha colonizado desde Soria las laderas del Castillo de Vinuesa.

Bosques de frondosas: Hayedos en las umbrías junto a rebollo y roble albar en las laderas más soleadas. Descendiendo hacia el Valle y en bosquetes más menudos se encuentran también: fresnos, abedules, encinas, acebos arces, tilos, serbales, olmos…que contribuyen a la biodiversidad.

Es un paisaje que ha logrado recuperar su esplendor tras siglos de intensa explotación ganadera y forestal, que ha dejado su huella en forma de majadas, chozos y ermitas.

Su fauna presenta una mezcla de especies de corte mediterráneo con otras de vocación atlántica. Además de los habituales corzos, ciervos y jabalíes, cabe destacar por su reducida presencia, el desmán ibérico o el visón europeo y otras como el tritón palmeado, la víbora áspid, el lagarto verde, el lirón gris o el topillo rojo, que encuentran en esta sierra el límite de sur de su distribución en Europa.

Catalogada como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), la sierra posee poblaciones significativas de aves forestales y perdiz pardilla, que se ven incrementadas por su estratégica posición geográfica en las corrientes de las aves migratorias, entre las que destaca la conocida paloma torcaz.

Sierra Cebollera Lumbreras

Lumbreras

Senderos

Venta de Piqueras Sierra Cebollera

Venta de Piqueras

Qué ver

Villoslada de Cameros

Villoslada de Cameros

Historia

La ganadería trashumante y su institución: La Mesta, convirtió en la Edad Media a esta comarca, en una de las más prósperas de Europa. A finales del S. XVIII llegaron a tener 200.000 cabezas de ganado, que hoy se han quedado reducidas a 2.000. La elaboración y exportación de sus finas lanas conserva uno de sus últimos (y arruinados) vestigios en La Real Fábrica de Telas (S XVII), que encontraremos nada más entrar en Villoslada.

Villoslada de Cameros contaba a mediados del siglo XIX con 1419 habitantes (hoy 376) y 40 telares, dedicados a la elaboración de paños reales. Los mozos de la localidad estaban exentos de ir a milicias para trabajar en estas fábricas.

Lumbreras está situada a 1.183 metros de altitud, en una soleada ladera sobre el río Piqueras. Cuenta en la actualidad con 173 habitantes y fue, en otros tiempos, una próspera población conocida como «la corte de la Sierra», en la que vivían trece ricos ganaderos. En ella se incluyen otros dos núcleos de población El Horcajo (la población riojana situada a mayor altitud) y San Andrés. El 18 de marzo de 1.990, Lumbreras se despedía oficialmente de Pajares, otro de sus pueblos, que quedo años después anegado por las aguas del pantano del mismo nombre. Los vecinos de Pajares fueron realojados en San Andrés, población que también vio desaparecer bajo las aguas, la parte más baja de su caserío.

Venta de Piqueras, como la cercana Venta de Goyo, es un antiguo punto de encuentro a mitad de camino entre el Valle del Ebro y la meseta castellana. Los pastores, viajeros y comerciantes de antaño, han dejado paso al turismo de naturaleza, que acude atraído por el senderismo, la micología o la gastronomía tradicional. En la actualidad la venta cuenta con área recreativa, restaurante, hostal, ermita (Virgen de la Luz) y el Centro de Interpretación de la Trashumancia. El conjunto pertenece a la Hermandad de las Trece Villas, que desde la Edad Media agrupa a varias localidades de la comarca y conserva todavía parte de su actividad tradicional.