Jembres, El Avellano y Peñalrayo son tres emblemáticas cumbres de los Montes Obarenes accesibles desde Sajazarra. Recorrido cómodo que ofrece unas buenas panorámicas sobre los paisajes del vino. Aunque tiene algunos momentos comprometidos, puede realizarse incluso con niños/as, siempre que se les preste la atención necesaria.

Datos de la ruta:

  • Circular
  • 15 Km.
  • Desnivel acumulado: +640m. -640m.
  • Señalización: No
  • Dificultad: Moderada
  • Salida / fin: Sajazarra
  • Descarga GPX.

Hitos:

  • 0Km. Sajazarra (517m.)
  • 2,12Km. Hacienda El Ternero (569m.)
  • 5,26Km. Callejón de Jembres (803m.)
  • 5,4Km. Jembres Oeste (833m.)
  • 6,5Km. El Avellano (917m.)
  • 8,2Km. Peñalrayo (953m.)
  • 8,5Km. Lupache (935m.)
  • 12,4Km. Castilseco (566m.)

Descripción del recorrido

Llegamos a Sajazarra por LR-209 y nada más entrar en el pueblo vemos un aparcamiento para visitantes, que es el que utilizaremos para dejar el coche. Entramos al pueblo por cualquiera de sus calles pero siempre en dirección al castillo, lo cual nos permitirá admirar sus bien conservadas calles y casas. Junto al castillo un arco medieval permite salvar la antigua muralla y es el punto de inicio del recorrido.

Comenzamos por una pista cómoda (Camino Sajazarra – Villalba) entre campos de cultivo y siempre con los Montes Obarenes al frente. Pronto llegamos a Hacienda Ternero; el camino sigue siendo público y continuaremos por él. Poco después de abandonar esta Hacienda, que curiosamente no es Rioja, sino Burgos, abandonaremos la pista por la “subida al monte”.

Siguiendo con atención el track entramos ya de lleno en los Montes Obarenes penetrando en el callejón de Jembres, protegido por dos impactantes agujas de piedra. Es una ascensión fuerte e incómoda (piedra suelta) pero corta y muy vistosa. Superado el callejón afrontamos la primera cima, siempre atentos al track porque la senda es muy confusa. En algún pequeño tramo hay que ayudarse con las manos, pero también es una ascensión corta. Vistas espectaculares. El track no refleja la subida a la otra aguja (Jembres Este) por ser más técnica y expuesta.

Descendemos con cuidado y nos internamos en el bosque hasta llegar al cortafuegos, que abandonaremos para afrontar la cima del Avellano. Hasta el momento se sube sin más dificultad que la frondosidad del bujedo, pero en el último tramo hay un paso comprometido. De nuevo calma, prudencia y hermosas vistas.

Abandonamos la cumbre por una pendiente muy pronunciada que enseguida se convierte en un exquisito paseo entre avellanos y algunos acebos. Salimos del bosque por una pradera tapizada de brezo para ascender a Peñalrayo, cima de la etapa y de los Montes Obarenes en su parte Riojana. En el descenso nos acercamos a Lupache, que no es una cumbre oficial pero nos ofrece de nuevo buenas vistas.

Nos queda regresar a la pista que nos llevará de vuelta a Sajazarra, pero antes cruzaremos Castilseco. Con apenas una docena de habitantes, esta aldea atesora una importante iglesia románica (San Julián) declarada bien de interés cultural. El Moral de Castilseco, que custodia la entrada al templo, es uno de los árboles singulares de La Rioja.

El medio natural

En el extremo noroccidental de La rioja, los montes Obarenes y la Sierra de Cantabria forman una muralla natural que recoge la humedad del clima atlántico, y la vierte sobre el valle del Ebro, dando lugar a los paisajes del vino riojano., En las conocidas como “Conchas de Haro, el Ebro rompe esta pared montañosa para dejar en su orilla norte la Sierra de Cantabria (Rioja Alavesa) y los Obarenes al sur (Rioja Alta).

Los Montes Obarenes se extienden hacia Burgos dando lugar a un parque natural del que ha quedado excluido la parte riojana. Estas cumbres riojanas, aunque no muy altas (todas por debajo de los 1.000m.) son en ocasiones muy estilizadas y ofrecen unas panorámicas de vértigo sobre el valle y sus viñedos, destacando la ascensión a Cellorigo, que ya os ofrecimos en nuestro blog.

En el recorrido abundan bujedos y coscojares, pero también bosques de encinas y pinares, junto a la agradable sorpresa de los avellanos que dan nombre a una de las cimas. La abundante presencia de rapaces en los cortados, justifica su declaración como ZEPA.

 

Recomendaciones

  • Extremar la precaución en los pasos comprometidos, sobre todo si el piso está resbaladizo.
  • Ruta muy expuesta al calor. Las mejores épocas son otoño y primavera.
  • Mucha atención al track. Sendero confuso en algunos tramos.
  • La ruta puede completarse con una visita a las bodegas de Hacienda El Ternero (con reserva)