Conocido como “Púlpito de La Rioja”, Cellorigo ofrece unas vistas espectaculares con una ascensión bastante sencilla. Cómodo paseo, con alguna sencilla trepada, que incluye el pico Zarata y La Muela.

Datos de la ruta:

  • Circular
  • 7,4 Km.
  • Desnivel acumulado: 440 m.
  • Señalización: No.
  • Dificultad: Moderada (alguna pequeña trepada).
  • Salida / fin: Cellorigo.
  • Descarga GPX.

Puntos de interés:

  • Vistas panorámicas.
  • Cellorigo.

Hitos:

  • 0 Km. Ermita de Ntra. Sra. Del Barrio.
  • 1,5 Km. Pico Zarata (913 m.)
  • 1,9 Km. La Muela (916 m.)
  • 5,77 Km. Peña Luenga (913 m.)
  • 7 Km. Cellorigo, pueblo. ( 790 m.)

Descripción del recorrido

Abandonamos la carretera LR 209 en el cruce para subir a Cellorigo por LR 404. Antes de llegar al pueblo hay una ermita (Nuestra Sra. Del Barrio) en ruinas junto a la carretera. Una pequeña explanada con merenderos es el sitio adecuado para aparcar.

Descendemos por la misma carretera y a 700 m. tomamos una pista amplia a la izquierda (Camino de los Llanos). Después de 400 m. cogemos un camino a la derecha que ascendiendo, bordea tierras de labor. Con un nuevo giro a la derecha el camino se hace senda. Al ver una construcción giramos, esta vez a la izquierda para afrontar la primera cumbre por un bojedal con ejemplares de bastante altura.

El pico Zarata ofrece ya unas buenas panorámicas. Por la misma senda llegaremos hasta La Muela y poco mas adelante La Paul. Después de admirar las peñas de Cellorigo, nuestro próximo objetivo, descendemos por el mismo sitio hasta regresar de nuevo al camino de Los Llanos.

Girando a la derecha continuaos por la pista durante poco más de un kilómetro. Vemos a la derecha un camino que conduce a Bujedo y lo ignoramos para seguir el siguiente que parte hacia la izquierda, encarando la cara norte del pequeño macizo. La pista finaliza de forma brusca dejando una senda a izquierda y otra menos clara a derecha. Seguimos la de la izquierda.

El ascenso es cada vez más brusco y la senda menos clara. Pero pronto ceden los bojedales y alcanzamos Peña Luenga, donde al parecer estuvo el castillo. Estupendas vistas. Ya estamos arriba. La senda es ahora un pasillo entre las agujas con bruscos desniveles que en algunas ocasiones nos obligan a pequeñas trepadas. Es el momento de elegir un buen mirador, lo hay a cada paso. Terminado el pasillo tenemos que descender (ojo destrepar es más difícil que trepar) hasta el pueblo.

Pequeño paseo por Cellorigo. A la salida encontramos el mirador de quienes no se deciden a subir hasta las agujas. La carretera nos conduce de nuevo al punto de salida.

El medio natural: Montes Obarenes

El recorrido transcurre por los montes Obarenes un conjunto de macizos que durante 30 Km. se extiende por las provincias de La Rioja, Alava y Burgos. La altitud media es de entre 800 y 900 m. siendo el pico Humión (1.434 m.) el más alto de este conjunto montañoso.

La parte riojana se extiende desde el desfiladero de Pancorbo hasta las Conchas de Haro, donde el Ebro lo separa de la Sierra de Cantabria, y con pequeños picos tan interesantes como Jembres, Peñalrayo o el Avellano. En el recorrido predomina el boj y algunos mamíferos, sobre todo jabalíes y corzos.

Hacia el Oeste encontramos el Parque Natural Montes Obarenes – San Zadornil. 33.000 Hectáreas de alto interés geológico  y natural y con numerosas propuestas senderistas.

Historia y leyenda

Como siempre ocurre en La Rioja, esta cadena montañosa fue utilizada como frontera natural entre los diferentes reinos peninsulares. Cellorigo es uno de los puertos que permiten sortear esta hermosa muralla. En el siglo IX las tropas del Emir de Córdoba se enfrentan a las del reino de León saliendo victoriosas las tropas cristianas. Cellorigo fue después objeto de disputa entre los reinos cristianos de Navarra y Castilla. En 1174 el rey castellano propone al navarro, someter las cuestiones fronterizas al arbitraje del rey de Inglaterra, ofreciendo como garantía varios castillos entre ellos el de Cellrigo al que denomina «Celorigon castellum iudeorum» (castillo de judios).

La leyenda cuenta por su parte, que las imponentes agujas de roca, son en realidad la figura petrificada de ciertas brujas que en mitad de la fiebre de un akelarre, desafiaron a las fuerzas de la naturaleza y fueron por ello castigadas a continuar su akelarre eternamente y expuestas a la mirada de todos.

Recomendaciones:

  • Realizar en días de buena visibilidad y con suelo seco.
  • Algunos pasos muy expuestos, precaución.
  • Botas de trekking con suela en buen estado.
  • Para + info y servicios.

Para completar el día:

  • Sajazarra es una de las localidades que mejor ha sabido conservar la personalidad de esta comarca.
  • Hacienda el Ternero, es una bodega diferente en todo. No te la pierdas.