Enclavado en el valle del Najerilla, uno de los mejor conservados de La Rioja, Anguiano parece tener todo multiplicado por tres. Tres barrios, tres puentes y según dice la tradición, tres clases de gentes.

Tres colosos naturales que son delicia de senderistas: las Peñas de Oro y el Collado de Cervanco, al este, y la Sierra de Cameros Nuevo, al oeste. Sus 95 Km. de senderos señalizados y equipados, conforman 7 rutas que pueden además combinarse con las GR 93 y 190, o con senderos locales como el de Valvanera o el Salto del Agua en Matute.

Tres veces al año (mayo, julio y septiembre), celebra la manifestación folclórica más antigua de La Rioja: los Danzadores de Anguiano, ocho jóvenes del pueblo que sobre unos zancos  de madera de 45 cm. de altura y ataviados con vistosos chalecos y faldones, se lanzan girando por la empedrada cuesta que une la iglesia y la plaza.

Tres árboles singulares. El Tejo de Anguiano, con más de mil años de antigüedad es considerado el árbol más longevo de La Rioja. El Haya Torcida, inconfundible por su forma en “N”, cuenta con más de 300 años. Y por último el Castaño de la Nisa, de sorprendente porte y 400 años de antigüedad.

Tres obradores de gastronomía artesana: La Casa de la Mermelada, Quesería Tres Puentes y Morcillas Villanguiano, a los que hay que unir el muy conocido Caparrón de Anguiano (alubia roja, corta y redondeada) siempre presente en menús y huertas.

Tres centros de culto donde contemplar el arte sacro de los siglos XVI al XVIII, la ermita de Santa María Magdalena, la iglesia de San Pedro de Cuevas y la de San Andres, declarada Monumento de Interés Nacional en 1982.

Pero algunas cosas son únicas en Anguiano, como las sobrecogedoras vistas desde el puente Madre de Dios y el Monasterio de Valvanera (a 19Km. del casco urbano) que rodeado de exuberante naturaleza, alberga a la virgen del mismo nombre y patrona de La Rioja.